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Japay preparada ante la sequía

Por JAPAY

21/03/2020

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- La intensa sequía que se pronostica para Yucatán este año no tendrá repercusiones en el abasto de agua potable en Mérida y la zona metropolitana, donde se concentra la mayor parte de la población del Estado, porque se extrae y bombea suficiente líquido para satisfacer la demanda en los próximos años, según informó Sergio Augusto Chan Lugo, director general de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán (Japay).

Con base en la facturación de la Japay, explicó, se calcula que cada persona consume 170 litros de agua al día, en promedio. Esa cifra aumenta a 180 ó 190 litros en la temporada de fuerte calor.

Chan Lugo insistió en que la disponibilidad de agua en los pozos de la Japay garantiza calidad y cantidad y el reto es alcanzar mayor eficiencia, pues actualmente se bombean a la red de distribución 5,200 litros por segundo, pero se facturan unos 1,800. Es decir, hay una pérdida considerable en la red, principalmente por fugas que se han estado reparando desde que asumió la dirección general de la Junta.

Como hemos publicado, Juan Vázquez Montalvo, meteorólogo del Comité Institucional para la Atención de Fenómenos Meteorológicos Extremos de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), advirtió que la sequía de este año será la más intensa desde 1986, según indican los modelos de predicción.

El especialista añadió que ya se empiezan a notar los efectos, con una baja en el nivel de agua de los pozos. Es algo similar a lo que ocurrió en 1986 y en 1962, años en que se presentaron prolongados períodos sin lluvias, apuntó.

Entrevistado sobre las consecuencias que podría tener esa situación en el abasto de agua potable, Sergio Chan manifestó que independiente de los pronósticos de la autoridad responsable en el tema, como la Comisión Nacional del Agua (Conagua), o de algún experto en el área, como el ingeniero Vázquez Montalvo, la Japay sabe que en este período de estiaje y de menor precipitación pluvial —“técnicamente, para que se configure una sequía tienen que suceder ciertos factores”— se presentarán dos condiciones: una menor recarga al acuífero y, como efecto de las elevadas temperaturas, mayor consumo.

“El pico de consumo no es tan alto como pareciera, porque los yucatecos seguimos con las mismas costumbres de uso del agua, tanto en la época de calor como en la de menores temperaturas”, enfatizó. “Hay una variación de ‘más menos’ 10 por ciento en esta temporada”.

—En preparación para esta temporada verificamos los equipos y se van renovando los que muestren alguna falla o menor eficiencia como consecuencia del desgaste. En los 16 ó 17 meses que hemos estado al frente de la administración les vamos dando mantenimiento preventivo adecuado.

—Eso es desde el punto de vista de la operatividad. Desde el ángulo de los recursos verificamos las variaciones de agua en los pozos de la Japay, que son muy distintas a las de los pozos de las casas. Estos últimos son someros, de baja profundidad, y resienten de manera más radical la baja en la recarga.

—Nuestros pozos están más o menos a 40 metros de profundidad, en promedio. Hay algunas variaciones, dependiendo de las características de la zona donde se ubiquen.

—Bombeamos a la red básicamente el mismo volumen de agua en las temporadas de calor y de menor temperatura. Son 5,200 litros por segundo las 24 horas del día.

—Lo que buscamos ahora es más eficiencia a corto plazo, porque facturamos más o menos 1,800 litros por segundo. Es decir, hay una pérdida en la red de casi el 70%. Es algo terrible, es el sistema que recibimos y que estamos mejorando.

—Hemos avanzado en la atención de fugas, que fueron casi 30,000 el año pasado, y avanzaremos aún más con nuevo equipo tecnológico, porque vamos a introducir telemetría que nos permitirá variar la producción de acuerdo con la demanda del usuario. Hoy bombeamos lo mismo a las 2 de la mañana que a las dos de la tarde.

—La filosofía del trabajo será: a mucha demanda, mucho bombeo. Se dice fácil, pero hay que tomar en cuenta que ahora para bajar el volumen de bombeo hay que parar equipo por equipo y con la telemetría podremos hacerlo a control remoto.

—Hoy por hoy el abasto de agua potable está garantizado. Cuando Mérida crezca al doble de lo que es ahora no tendremos que meter más equipo. Ahora se bombean 5,200 litros por segundo y solo se facturan 1,800. Esto nos dice que el reto es ser más eficientes, porque ese bombeo es suficiente para atender a las próximas generaciones.

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